Unos días atrás abandonaron este cachorro en la puerta de mi casa, no debe tener más de un mes y algo de nacido...y lo botaron a la calle, no puedo entender como se deja a una criatura así, solo, con miedo, con hambre, en la calle... lógicamente lo entramos a la casa, lo alimentamos, con el fin de buscarle un hogar que lo quisiera...
Ya alimentado se durmió una siesta de horas, momento que aproveche para revisarlo y sacarle más de 300 (si trescientas) garrapatas, después al veterinario para terminar de desparasitarlo por dentro y por fuera...
Pasan los día y se va acostumbrando a la casa y parece que no tiene intenciones de irse, ni nosotros dejarlo partir a otro hogar, de verdad no hemos buscado quien lo quiera, aquí se siente a gusto...y se nota, ya le buscamos nombre, se llama Homero
Duerme plácido en su cajita con sus juguetes: un tubo de cartón, un palito, una ranita de fieltro, una araña amigurumi morada, y falta una pelota con cascabel que a ninguna de mis otras perritas les gusto, parece que a él si porque la hace sonar y juega mucho con ella, también hace méritos porque no molesta en la noche se va a acostar solito ( desde el primer día) y no llora...De pedigree no tiene nada, según mi hija Daniela ( que ya lo adopto) es un "Callejero Alemán" y que la falta de pureza de raza la suple con inteligencia y picardía ( típico de los quiltros) pero ya se quedo en casa y pasa a ser parte de la familia, junto a mis otras 3 perritas ( todas operadas a Dios gracias), 3 gatos, 2 tortugas tropicales y varios perros allegados que vienen todos los días en busca de comida... pero en fin, tenemos corazón de abuelita...





